lunes, 21 de abril de 2025

NO nacimos para trabajar toda nuestra vida

¿Cuántas veces nos hemos definido a nosotros mismos por nuestro trabajo?


Soy médico. Soy piloto. Soy veterinaria. Soy a abogado.


Y sí mañana pierdes ése título, ¿Qué eres?... NADA.


Nos enseñaron a definirnos conforme al papel que fungimos en la sociedad, NO por lo que sentimos, ni lo que pensamos. Eso es ignominioso: nos hemos convertido en identidades alquiladas. Tú valor depende del sistema el cual te explota sin apenas darte cuenta. Mientras seas productivo, existes. Cuando dejas de serlo, estás literalmente, muerto; volviéndote una carga onerosa para ellos: ¿A cuánta persona mayor de 60-65 años se le niega el trabajo por ser en ése punto de su vida "inútiles"?


La sociedad moderna no sabe qué hacer con lo inútil. Sí no trabajas, no estudias, no produces ni estás en movimiento constante, te conviertes en un estorbo, y es ahí donde comienza la verdadera manipulación, intentando "rescatarte" para devenir a ser alguien 'fructífero en la sociedad'.


No basta con trabajar arduamente; te han imbuido la idea del 'disfrutar es un PELIGRO', la contemplación es 'FLOJERA', si no haces nada rentable, 'ERES UN FRACASADO'... lo repiten tanto que llega un punto en el cual, ya 'no gozamos del ocio ni descanso sin sentirnos culpables por eso'. Hemos sido entrenados para sentir aversión al descanso, a la libertad intrínseca del ser humano.


Yo ya dejé de justificar el “porqué no hice nada productivo hoy”. He recuperado mi capacidad de estar, ser y vivir sin rendimiento ni remordimiento ajeno. El verdadero cambio está en deshacernos de esa colonización impuesta por el sistema desde nuestra niñez, descolonizar la mente del 'siempre estar participando en la democracia'. 


Si el país (o el mundo) colapsará mientras yo estuviera escuchando música en mis audífonos, me daría igual: que se vaya a la mi*er*da México, porque esa escucha sin propósito, destino ni sentido aparente, es más humana que mil días de trabajo estéril y monótono.


No quiero decir que nos volvamos unos hermitaños, ni dejarlo todo, ¡NO!; va de recuperar lo que nunca debimos perder: el derecho a existir sin ser 'rentables' ni 'etiquetables' por lo que dicta un curriculum o diplomado. Va de atrevernos a exhibir nuestra rareza y esencia inherente, aunque no encaje; da igual lo que opinen los demás.


Por las noches suelo apagar todo. Desconectarme por completo del mundo. Solamente me siento en mi cama, me quedo en silencio sin hacer nada ni pensar. Simplemente, NO SIRVO a nadie ni nada. Y en esos 10 minutos, me siento más vivo que en todo el día, en la completa inutilidad, LIBRE. No hay ansiedad, preocupación ni miedo; solo yo y mi amada soledad.

sábado, 19 de abril de 2025

Mi experiencia llendo al psicólogo

¡NO! estoy loco (parezco estarlo por ciertas cosas que suelo escribir) pero, nanay... (simple estigma). 

Vuelto y repito: NO estás lunática/o, simplemente, necesitas desahogar emociones o sentimientos reprimidos por razones personales.


Me considero una persona sumamente consciente como para animar (siendo yo un propio paciente) a acullir al psicólogo en caso de necesitarlo 'en serio'.

Advierto: un psicólogo NO va a ser tu nuevo conocido ni tú amigo. Es un guía profesional el cual estará cerciorándote conforme vaya conociendo qué tipo de problema está aquejándote a nivel cognitivo. Si vas con la idea de: “Necesito a alguien quien sea mi nuevo paño de lágrimas” o “Sólo quiero tener una charla tal y como la tendría con mi mejor amigo”, terminarás decepcionado. La psicología no funciona así.


Quien realmente está sufriendo entenderá que no hay mejor vía de escape emocional al estar presente en la sesión. En mi caso particular, me está ayudando una psicóloga; ella suele ser muy cándida, atenta, candorosa y simpática... Incluso me gusta; es muy joven y guapa (usa anteojos rimbombantes como toda una profesional).

Recuerda: el carácter de tu terapeuta debe siempre ser así. NO está bien que el mismo, se crispé, intenté manipularte, obligarte, ni te juzgue en nada. Tú no acudes a su espacio terapéutico para sentirte igual de criticado-juzgado que afuera con todo mundo.


Posiblemente te estarás preguntando: ¿Qué se siente la primer vez cuando estás en su consultorio o inclusive casa?


Te seré sincero: vas a experimentar nervios, y no por el hecho de saber que te van a vacunar, sino más bien, por ir a expresar pensamientos, emociones, miedos, inseguridades, o autocríticas ante un completo desconocido. Sin embargo, CRÉEME, conforme el terapeuta te vaya haciendo preguntas 'muy simples' sobre tú vida al principio, irás agarrando confianza, y partir de ahí, comenzará tu proceso terapéutico.


Tanto como él o ella se comprometan a seguir atentamente tu caso, también debes estar dispuesto a cumplir con las tareas. Esto es lo más importante porque después de todo, tú eres la interesada/o en sanar esas heridas mentales.


Habrá recaídas durante el proceso; días en los cuales no puedas estar sereno al estar en pensando en el terapeuta (a mí me pasó) debido a la transferencia emocional; y también, momentos en los que descubras aquellos sesgos tan putridos en tu mente.


¡Te deseo lo mejor de bona fide!

¡Mucha suerte y a sanar la mente!

jueves, 17 de abril de 2025

¡Me mordió un perro!

 

Hace aproximadamente una hora, iba de regreso hacia mi morada. Para ello, tengo que recorrer un largo camino cuyo pastizal impide ver que hay en los alrededores.


Adieso de llegar a la zona pavimentada, pude observar citra como un perro blanco salió de entre la hierba y me comenzó a observar con ojeriza amusgando sus orejas. Como no suelo tenerles jindama a los perros (por lo regular), decidí bajar a la calzada e ignorarlo; creí que iba a dejarme cruzar, pero no. 


En un momento sentí como tarascó mi pantorrilla; por suerte y traía jeans. Únicamente, logró ajar mínimamente mis pantalones. Yo, azorado, intentaba hacer que me soltará dándole leves puñetazos a los ojos sin conseguirlo. 


Poco después, el dueño del animal salió gritando: “¡Fofo Fofo suéltalo!” con un palo en las manos. Tras darle una tanda de piñazos a su propia mascota, el perro me soltó, empero su amo siguió hiriéndole, haciéndolo chillar muy fuerte. A pesar del daño que me hizo el animal, le dije [al señor] que parará de agredirlo y obtemperó mi súplica. Sin embargo... El jo*pu*ta de Fofo, ¡ME QUISO ATACAR OTRA VEZ!


Tras todo el circo de acción, el dueño del perro me dio $2,000 pesos para que fuera a curarme la mordida. Valió la pena... Ahora tengo $1,500 sin haber hecho nada.


Gracias, Fofo. 

martes, 15 de abril de 2025

La soltería no es un castigo, es un regalo.

La mejor postura ante todas aquellos volubles y lábiles, escarceos amorosos.


Es lindo apreciar a una pareja acarrazarse y acaramelarse entre sí, pero, a la vez, es triste por el hecho de haber perdido ambos, su esencia e independencia emocional.


La expresión de 'la media naranja' es una falacia total a la cual se la ha romantizado groceramente para hacernos sentir incompletos... como sí, todos nuestros logros, sueños, gustos, e idiosincrasia, no valieran ni una mirrusca al 'no tener con quien compartirlos'. Se nos encasqueta desde la edad adolescente a autodespreciarnos, haciéndonos creer que somos un bicho raro sí no tenemos novia/o, y eso, nos hace marmelar ideas ansiosas por querer lograr ese objetivo sin detenernos a pensar 'el porqué de ese afán insustancial' imbuido por albuznaques precozes, o padres biempensantes.


Una pareja amorosa, siempre será un comodín: la solemos utilizar para ser nuestro paño de lágrimas; una áncora para refugiar nuestra ansiedad a la soledad; y un efugio para deshacernos de responsabilidades y realizaciones personales a largo plazo.


Las personas que sufren habitualmente por este tipo de cuestiones caen siempre en un crasa creencia: creer que la soltería los llevará a un vacío existencial y donde la única vía de escape para llenar ese espacio, es integrarse fugazmente a la vida de otra para estar "a salvo". Nada más alejado de su idilíca esperanza, de ahí, vendrán muchos más problemas: violencia entre pareja, embarazos "no planeados", incomprensión, discordias por ideales, etc.


Esto puede sonar como un cliché pero tiene mucho sentido: NO necesitamos a nadie para tener que depositar superfluamente, nuestra diligencia emocional. 


No hay nada mejor que la libertad sentimental.

sábado, 5 de abril de 2025

GTA Online de PlayStation 3: Una Época Dorada

Memorables recuerdos en GTA Online de PlayStation 3.


Aunque sea algo inverosímil, hubo una época en la cual era posible jugar un ingente catálogo de videojuegos de calidad en línea sin tener que pagar un solo ochavo, y uno de los mejores juegos multijugador que jugué fue GTA Online en PlayStation 3. Amado u odiado por iguales. En lo que a mí respecta, 'tuve una era dorada jugando este título' entre los años 2016 al 2021. Noche tras noche era asaz emocionante saber que nueva gente agregaría; de qué color iría a pintar mis nuevos autos; cuán grandes hazañas haría combatiendo versus otros jugadores en Sniper Vs. Sniper en la playa, o contra toda una crew (masacré a varias), y la más especial: qué iría a pasar jugando con quien otrora fue mi 'bestie' (como ella me llamaba), Lia DiLuna.

Ella es Lia. ¿Es hermosa? ¿no?

La impepinable ventaja es que era totalmente gratuito y eso me sirvió para poder encontrarme en el juego con mis amistades virtuales a diario: nos volvimos unos profesionales. Mi personaje era una chica rubia con un look fresón, candoroso, sexy y tranquila, EMPERO sumamente letal sí te metías con ella (y si, eso atrajo a muchos jugadores sitibundos por beber de su 'munición'). Mis actividades preferidas era en primer lugar 'Rocket's VS. INSURGENT!', seguido de los clásicos 'Parkour' y partidas a muerte del tipo 'Run n' Gun' (¡por equipos era aún más divertido!).



Sin embargo, no todo siempre fue miel sobre hojuelas, había muchas desventajas al estar disfrutando de la inmarcesible diversión. Una de ellas y la que más detestaba era cuando los cabezas de pija por excelencia [los modders virulentos] te subían el nivel a una cantidad exorbitante [8000], o lo contrario, al ignominioso, 0, y este era peor porque bloqueaba muchas funciones básicas como ir a comprar ropa, o cambiar de peinado. Otra de ellas era la total incuria por parte de los servidores de Rockstar: a veces el mapa no cargaba texturas cuando ibas espitando en tu automóvil; la consola se congelaba (esto lo hacían los sórdidos hackers); se salía de la partida en el pleno acmé de la misma aun así teniendo buena conexión; bugs risibles; la injusta etiqueta de 'Mal Perdedor' (impuesta por los brutos con consola modificada nuevamente), y la falta de contenido nuevo, pasando a ser al final, muy opio y monótono.


Como todo lo bueno tiene que acabar, llegó el día en el cual se dio a conocer la aciaga noticia del cierre de los servidores {16 de diciembre del 2021}. Yo no pude jugar las últimas horas del juego debido a que un mes antes, una lambrija con Mod Menu bajó las estadísticas de mi personaje por completo; al principio no me preocupó porque pensé que con ayuda de un amigo Modder que tenía lo iría a solucionar, o simplemente, no iba a suceder nada e iba a poder seguir jugando como si nada. No obstante, un día después yo acurrucándome para entrar al juego, éste se quedaba congelado antes de entrar a la sesión pública. Lo intenté numerosas veces pero fue en vano. A toda costa quise resarcir la maldad cometida por ése malnacido ponzoñoso pero al final (con todo el dolor de mi corazón gamer), me dí por vencido, ¿la razón?: los servidores iban a caducar muy pronto por lo que ya no valía la pena salvar a mi fiel personaje.


Sentí un baticor el día en el cual ya no pude jugar más, sin embargo, hubo otro juego que ha sabido sustituir ese vacío cuando usó mi consola PlayStation 3: el modo multijugador de Grand Theft Auto IV. De vez en cuando retorno a Grand Theft Auto Online en PlayStation 4, pero... ya no es lo mismo por una razón: hay que pagar por jugar ese modo. Muchos de mis viejos amigos en PSN me han espetado su disgusto también por esta razón y los entiendo. Es por ello que solemos jugar esporádicamente cuando coincidimos y se puede, rememorando los viejos tiempos, la era dorada que fue y no volverá a ser nunca más.

No Te Esfuerces Demasiado: Nadie lo Aprecia

 “Sólo una cosa es más dolorosa que aprender de la experiencia, y es, no aprender de la experiencia” (Laurence J. Peter)


Hace seis meses entré a trabajar a una empresa de telefonía móvil, y lo pasé chévere. Trabajaba de lunes a sábado de 8:00 a.m a 3:30 p.m. Era un trabajo ideal para mí: el jefe no era tan castroso, había un ambiente laboral "sano", estaba citra y circa de mi casa, y lo mejor de todo, era ése pedazo de pollo Kentucky por las tardes. Mis compañeros y el encargado me llegaron a alabar por mi buen desempeño y puntualidad en diciembre, pero erróneamente pensé que 'iba a durar ahí más de 5 años'. 


El día sábado por la mañana nos llegó un mensaje a mí y al equipo de trabajo, ¡espetándonos darnos caput sin ton ni son!.

“Les pedimos de favor que el día lunes ya no se presenten a la sucursal”.

¡¿QUÉ CARAJOS?! ¡¿PORQUÉ?!


En ése momento, mis buenos compañeros y yo, estuvimos hablando hervosamente sobre ése despido tan injustificado. Yo estaba mimbrado, conteniendo una muina de coraje todo el sacrosanto día.


Eso me hizo aprender algo: JAMÁS te esfuerzes demasiado en ningún trabajo, ni seas un chupa*pijas o chupa*conchas sabor salmón del jefe/a. Hay gente a la cual le hace falta descubrir el humanismo y altruismo; NO saben (requieren clases los onagros) valorar todo el ingente esfuerzo que un empleado está haciendo para lograr sacar a la empresa y/o negocio adelante. 


A los jefes (no todos) les vale ñisca de porcino el esfuerzo; les chupa un huevo tu ahínco, y para rematar, les importa un cacahuate el bienestar de sus propios trabajadores. No tengo ningún resquemor en contra de aquel déspota voluble, pero si me pareció 'PATÉTICA' e 'INMADURA' su injusta jugada.


Si hay una cosa que me moleste es que mi esfuerzo, no sea valorado, y por infortunio, me tocó vivirlo. En fin, valió la pena aprender de todo esto, a partir de, seré mucho más "huevón" en el trabajo.

La Raíz del Conflicto Personal

Desde la puericia te odian si eres inteligente, y te desprecian si eres tonto. NO se pueden permitir matices grises. Todo debe ser blanquísimo o nigérrimo, y eso, provoca un 'superfluo conflicto' contigo mismo.


¡Qué maquiavélica manera de provocar un sinfín de futuros pacientes con severas inseguridades y trastornos mentales!

Todos o Nadie

 Nadie te busca, si estás entre dos velas.

Todos acuden a tí, si acabas de cobrar.


Nadie te ayuda, si eres gorda y granienta.

Todos quieren charlar contigo, si eres delgada y güerita.


Nadie te quiere, si eres un introvertido timorato.

Todos te aman, si eres un extrovertido dadivoso.


Nadie recuerda tu cumpleaños, si les brindas tu diáfana felicidad.

Todos recuerdan tu natalicio, si les invitas una merienda pantagruélica.


Nadie gusta de tí, si eres de la cáscara amarga.

Todos te desearán, si les prometes servicios sucios y fantasiosos.


Todos se alejan de tí, si estás enfermo.

Todos recurren a tí, en tus momentos dorados.


Todos menosprecian al piel morena.

Nadie niega el atractivo de la piel blanca.


A nadie le importa tu bienestar en el transporte público.

Todos querrán subir a tu auto recién comprado.


Te hacen menos, si no tienes fe "milagrosa".

Se enorgullecen de tí, si te confiesas ante un líder perverso.


Nadie valora tu talento, si es culto y complejo.

Todos idolatran tus dones artísticos, si son simplones y estúpidos.


Y es en ése momento donde sabes la cruda realidad de la vida: la conveniencia colectiva e interesada, será sempiterna.

La Habitación de Chisato Moritaka (en Blogger)

Países Que NO Visitaría NUNCA

Esta es mi más sincera opinión (con algo de humor como me gusta). India: viven rodeados de basura, vacas y monos colgantes en pleno cableado...